51. Un rescate
Capítulo 51
Gritos. Luces. Pasos.
No llevaba ni cien metros en la espesura del bosque cuando algo pesado y violento se estrelló contra su espalda. Un cuerpo. Un brazo alrededor del cuello. Otro sujetándola por la cintura.
—¡Mierda! ¡Deténganse, que la tengo!
—¡La encontraron! —gritaron detrás de ella.
Jazmín forcejeó, pateó, arañó. Pero eran más y más fuertes. Uno la levantó y empujó con brutalidad al piso. La tierra fría le raspó las mejillas. Intentó levantarse, pero Caliche ya estaba ahí.
—¡