107. Lo prometo
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Jazmín se encontró con Jenny en un estacionamiento apartado, la secretaria llegaba con cuatro maletas negras de cuero, pesadas y firmes en sus manos.
—Aquí está el dinero, señora —dijo Jenny con la voz entrecortada, evitando mirarla directamente.
Jazmín asintió sin decir palabra, su mandíbula apretada, las manos temblorosas al tomar las maletas.
—Gracias, Jenny. Ve a casa, descansa.
—¿Esto es seguro? —preguntó Jenny, con los ojos vidriosos por la preocupación.
—Lo será para Leo —respondió J