Al escuchar la voz de Freya, Jorge se apresuró a cubrir con su cuerpo imponente a Lucrecia, no podía permitir que la futura Luna la descubriera, porque eso significaría que las aventuras del alfa quedarían al descubierto, y con la presión que el Consejo estaba ejerciendo sobre ellos, aquello resultaba muy peligroso.
—Jorge, ¿qué estás haciendo aquí a esta hora?—preguntó Freya con evidente curiosidad.
El beta no contestó, así que Freya se acercó aún más.
—Me pareció escuchar la voz de una muj