Esa noche, Valeria no pudo dormir.
Dio vueltas. Se incorporó. Se volvió a acostar.
Nada funcionaba.
Su mente repetía la voz temblorosa de Emilia:
"¿Y si descubre la verdad sobre mí y mi pasado?"
Su pasado.
Su verdadero nombre.
Sus planes.
Cada palabra parecía una pieza de rompecabezas esperando a que ella la encajara.
Valeria finalmente se quitó el edredón y se levantó bruscamente, caminando hacia su cómoda. Abrió el cajón superior de un tirón y sacó una pequeña libreta negra, una libreta que n