Diana estaba desconsolada, perder a su hermana había representado el más duro golpe de su existencia, cuando perdió a sus padres al menos le quedó el consuelo de qué aún conservaba la compañía y el cariño de ese ser inocente que había quedado bajo su cuidado, Mariana lo era todo para ella, y aún cuando nunca pudieron disfrutar de una vida plena juntas debido a qué la joven enfermera siempre tuvo que trabajar para sacarlas adelante, tenerla era suficiente para sentirse feliz.
– No puedo Alexandr