Mundo ficciónIniciar sesiónAlexandra será confinada en una clínica psiquiátrica por su hermana para hacerla perder la razón y apoderarse de su fortuna, sin embargo, ella resurgirá de las cenizas bajo una nueva identidad para vengarse de todos los que le hicieron daño, pero lo que ella no espera, es que el amor se Cruzará en su camino poniéndola en una encrucijada, ¿podrá Alexandra continuar con el propósito que la mantuvo con vida?, ¿O decidirá cambiar su destino para siempre y olvidarse de su venganza?, Descúbrelo en esta apasionante historia que te mantendrá al filo de las emociones.
Leer másLlegaron a la habitación del hotel, todo estaba preparado para una maravillosa noche romántica, el momento que tanto habían esperado se vería cristalizado frente a sus ojos. Adam deseaba con toda el alma hacerla sentir el momento más especial de su existencia, por lo que cuidó meticulosamente cada detalle para que ella fuese la mujer más feliz del mundo a su lado.–Te amo, mi amor, no sabes cuantas veces soñé con este momento.– Susurró Adam muy cerca de sus labios.–Perdóname por hacerte esperar tanto, yo también deseaba con toda mi alma poder estar contigo desde mucho antes, pero me daba tanta vergüenza por las cicatrices que tenía en mi cuerpo.– Contestó ella dejándose llevar por el magnetismo que él ejercía.–No pensemos en el pasado, este es nuestro momento y quiero que nos dejemos llevar, dejemos las cosas tristes atrás por favor.– Le dijo.–Tienes razón, por fortuna las cosas están retomando su rumbo, los malos que tanto daño me hicieron han empezado a pagar, y de los demás, que
Una vez que los guardias de seguridad dejaran a Verónica fuera de las instalaciones de Cooper internacional, Henry Lancaster fue tras de ella, sabía que el negocio se le estaba escapando de las manos, y no quería irse sin exprimirle hasta el último centavo que le quedaba, así que antes de llegar hasta donde estaba Verónica, se comunicó con el investigador Riviera para pedirle su consejo respecto a esa situación.–Al parecer se nos cayó el negocio, amigo– Le escribió.–¿De qué hablas?, Cuéntame qué está pasando.– Contestó.–La mujercita resultó una delincuente, fue capaz de encerrar a su propia hermana en un manicomio para volverla loca, total que la empresa ni le pertenece, tan sólo era dueña de un 30%, del cual por cierto ya nada más tiene la mitad, porque el infeliz de su ex prometido vendió la otra parte– Relató.–Maldita sea, entonces debes vender esas acciones y escapar con el dinero.– Sugirió el hombre.–¿Y a quien podría vendérselas?, ¿Crees que Verónica acepte hacerlo?– Pregun
Después de escuchar el relato de Edmund, Adam estaba consternado, se imaginaba todo el sufrimiento que Alexandra debió haber padecido, lo sola que tuvo que haberse sentido, y el terror que le hicieron pasar esos infelices, tenía en su interior una mezcla de sentimientos encontrados, por una parte una terrible frustración por no haberse dado cuenta de todo lo que ella tenía que cargar a cuestas, y por otra parte, se sentía culpable por haber dudado de ella y no haberla escuchado cuando se lo pidió. Se aproximó a su habitación con la cara llena de vergüenza y con el corazón acelerado, necesitaba sacar todo aquello que llevaba por dentro, porque si no iba a enloquecer, lloraba en silencio por no haber formado parte de su vida en aquel tiempo, lamentó no haber podido protegerla, y odiaba con todas sus fuerzas a aquellos infelices que tanto daño le habían causado a la mujer a la que amaba más que a su propia vida. Alexandra se encontraba sobre la cama, las enfermeras estaban terminando de
Alexandra trataba de abrirse camino para encontrar ayuda, pero la lluvia imposibilitaba dicha acción puesto qué el terreno se ponía intransitable en época de tormentas, eso aunada a la poca visibilidad que había, entorpecía las cosas, ella tuvo que tomar una decisión, dejar a Stella y llevar en brazos a la niña, puesto que la pequeña no quiso apartarse de ella.–Tengo mucho frío, quiero ir a casa.– Gritaba la niña desconsolada.Alexandra trataba de abrigarla con sus brazos, pero dentro de poco las dos estaban empapadas y temblando de frío.–Aguanta mi amor, pronto encontraremos a alguien que nos ayude y podremos regresar a casa.– Le dijo tratando de consolarla.Estaba desesperada, ya que por lo regular esos caminos se hallaban muy solitarios, tenía la esperanza de qué todos estuvieran buscándolas y que alguien pudiera aparecer para sacarla de aquellas tribulaciones. por otra parte, la brigada comandada por James avanzaba, Adam iba tras ellos puesto que conocía muy bien los caminos de
La desilusión que sentía era tan grande, que Adam optó por encerrarse en su estudio para embriagar sus penas en el alcohol, pensaba en la manera en la que había sido engañado, quería hacerle pagar a aquella mujer por el tormento que por su culpa llevaba en su interior, que sufriera en carne propia el terrible dolor que experimentaba, pues la amaba con locura y no se imaginaba vivir una vida sin ella.–Maldita seas Alexandra Cooper, ¿Por qué tuviste que hacerme esto?– Gritaba completamente fuera decí.–Te odio tanto como alguna vez llegué amarte, hubiera dado mi vida por tí de ser necesario, te puse en un altar y hasta me sentí culpable por dudar de ti, eres una descarada, una sinvergüenza igual a todas.– seguía gritando sin control.Adam dejó salir todo el dolor que llevaba por dentro, era un llanto desgarrador que se escuchaba por toda la casa, los empleados estaban asustados, pues no sabían que era lo que estaba pasando.–Ha estado así toda la tarde, Gerald, tal vez debemos ir a ver
Las palabras de James sonaban con fuerza en la cabeza de Diana, le parecía increíble que ese hombre tan maravilloso le estuviera proponiendo matrimonio precisamente a ella, sus ojos se abrieron como platos y sus rostros tenía un rubor especial, él la miraba fijamente y se encontraba nervioso ante la posibilidad de recibir una negativa por parte de la joven.–Diana, mi amor, ¿Escuchaste lo que te pregunté?– Le dijo.Las palabras se quedaron atrapados en la garganta de Diana, debido a los nervios que sentía resultaba imposible emitir una respuesta, respiro profundo y lo miró fijamente tratando de recomponerse y regresar a la realidad.–Lo lamento, cariño, es que estoy tan emocionada que no puedo ni siquiera hablar por la serie de sentimientos encontrados que hay dentro de mí.––Sólo dime si aceptas o no casarte conmigo, por favor, me muero por escuchar una respuesta de tus labios.– Exclamó.–Claro que acepto, es la propuesta más maravillosa que me han hecho en toda mi vida.– Le dijo.–G
Último capítulo