36. Una nueva estrategia
Elian condujo hasta la casa de su madre como pudo. Tal vez ella pudiera ayudarlo en algo; siempre encontraba alguna salida para sus problemas. Tenía la absurda convicción —no sabía de dónde— de que quizá sabría cómo ayudarlo a recuperar a su esposa.
Aparcó el auto y bajó con apuro, buscándola por toda la casa. No estaba en la sala, así que subió las escaleras y fue directo a su habitación. Al abrir la puerta, deseó no haberlo hecho. Su madre gemía como una mujer vulgar entre los brazos de uno d