Capítulo 34
—Mary Elizabeth, ¿por qué no me dijiste que le habían dado de alta a tu sobrino?
Miré a Antoni. Los dos estábamos en el almacén comprobando los preparativos para el lanzamiento oficial de la nueva colección.
—No quería incomodarte.
—¿Incomodarme? Quería recoger al niño y llevarlo personalmente a la casa… —frunció el ceño con preocupación—. La casa. Recuerdo que todo estaba inundado en agua…
—Nuestro casero ya se está encargando del seguro…
—¿Pero cómo quedó todo? ¿Perdieron muchas