Capítulo 65
Acababa de suceder. Antoni estaba con mi hijo y sabía que también era su hijo y Tobi era consciente de que su padre, aquel superhéroe ángel que había idealizado, era de carne y hueso y se llamaba Antoni. La verdad es que pensé que sería más difícil, que me odiaría por no haberle contado la verdad, pero en lugar de eso se puso a preguntarme cosas sobre Antoni, a cuestionarme sobre sus gustos y aficiones. Me preguntó incluso si a él le gustaba dibujar, cosa que no supe responder.
Creo que estuvieron más de una hora conversando. Cuando dejé de escuchar ruidos en la habitación, entré a ver qué sucedía y me encontré a Tobi arropado durmiendo, mientras Antoni lo observaba con ternura.
—Al final el sueño lo venció —susurré—. Oye, te quería comentar que renuncié a la empresa. No soy más diseñadora del Bigmax. Envié mi carta de renuncia por email.
—Todavía estoy procesando esto —dijo él pasando por alto mis palabras—. Creo que enterarme de que Tobi es mi hijo es lo mejor que me ha