Las intención de Bryan eran más que obvias, se tiró sobre Jena, siendo recibido por una pata de frente a su pecho.
Su cuerpo cayó de espaldas recibiendo algo parecido a la fuerza de diez hombres hasta el otro extremo de la habitación, se escucharon el crujido de todo sus huesos.
Jena busco alguna arma, un objeto que le ayudara a defenderse o conseguir que la cadena se abriera liberándola.
Sus ojos se abrieron, cuando a pesar del dolor su verdugo se ponía de pie, su mirada retadora fue corre