Los mellizos estaban discutiendo con el dueño del edificio, informándose sobre un departamento en renta, un par de pisos abajo y perfecto para estar cerca de la esposa de su hermano, y estar cerca de la pequeña Alison.
—Solo somos dos chicos universitarios, —alegaba Philip, el hombre de estatua baja y de fuerte alopecia, —somos responsables y tenemos dinero para pagar, si gusta le ofrecemos el doble de la renta, o le pagamos por adelantado el doble del tiempo establecido en el contrato.
La ofe