Su cuerpo se sentia ajeno, independiente, no lo obedecía al desear mantenerse de pie sobre el cadáver de Liam, sus patas voluntariosas se movieron hacia atrás cargando con una sensación de culpa en sus entrañas. Se enfureció por su sensible debilidad. Odiaba ese efecto de juicio sobre si mismo.
—¿Dónde están los Imperio? —busco aunque fuera uno solo de ellos, para demostrarse a si mismo y a su manada lo que ahora tendrían que enfrentar.
Alrededor solo miserias rancias, lobos cayéndose a pedazos