Fiorella se mostraba bastante incómoda ante la situación, era la fiesta que Owen había preparado y ella lo estaba arruinando por culpa de Donato.
En un tono de voz bajo suplicaba a Donato para que se detuviera, pero él hacía todo lo opuesto, llevò su cuerpo a los límites consiguiendo que ella se moviera de manera más pronunciada, la rosa que se encontraba en su boca la colocó en la suya robando un beso sutil.
Fiorella no pudo resistirse a recibir aquel beso, en silencio lo disfruto y él lo supo