Días más tarde.
Fiorella luego de haber perdido a su hijo solo hablaba lo necesario en el hospital, la recuperación de su cuerpo se fue dando de manera lenta, el dolor de sus heridas no era nada comparado con la pérdida de su embarazo.
Con ayuda de un bastón a diario se acercaba al enorme ventanal, su mirada se cristalizaba y una presión en el pecho hacía que todo fuera la peor tortura.
Sabía que allí afuera se encontraban sus enemigos, aquellos feroces depredadores que aseguraban que ella e