Mientras que Donato permanecía ocupado en sus asuntos, Fiorella salía con frecuencia de la villa con excusas de hacer compras, pero sus verdaderos motivos era encontrar rastros de su hermana.
Fiorella continuaba con la idea de que su hermana estaba con vida y solo se estaba ocultando para permanecer lejos de las responsabilidades que su padre había puesto sobre ella.
El embarazo era notorio, Bruno era su leal compañero y cómplice en aquellas travesías donde ella sabía perfectamente que estaba poniendo sus vidas en riesgo, todos lo hacían a espaldas de Donato.
Debido a los enemigos de la familia De Luca, Fiorella al igual que Bruno salían con pelucas y ropa que ayudaban a que pasaran desapercibidos.
En restaurantes, hoteles, empresas y demás lugares Fiorella buscaba pistas de su hermana, al llegar a las afueras de la ciudad Fiorella se sintió agotada, pidió a Bruno que fuera por agua y el de inmediato obedeció.
Mientras que ella descansaba sentada sobre una banca a muy corta distanci