Mientras que Donato permanecía ocupado en sus asuntos, Fiorella salía con frecuencia de la villa con excusas de hacer compras, pero sus verdaderos motivos era encontrar rastros de su hermana.
Fiorella continuaba con la idea de que su hermana estaba con vida y solo se estaba ocultando para permanecer lejos de las responsabilidades que su padre había puesto sobre ella.
El embarazo era notorio, Bruno era su leal compañero y cómplice en aquellas travesías donde ella sabía perfectamente que estaba