Días más tarde.
Ante la ausencia de Donato, Fiorella decidió ir a la clínica a visitar a su madre, Bruno y otros hombres la acompañaron.
Fiorella no se despegó ni un solo segundo del teléfono que Donato le entregó, la preocupación de que a su esposo le había sucedido una tragedia incrementaba con cada día que transcurría sin tener noticias de él.
Al llegar a la clínica Fiorella saludo a su padre con un abrazo, él llevó la mirada hacia la parte de atrás buscando a Donato.
—No te preocupes, él