Fiorella despertó motivada, lavó su cuerpo y salió con tiempo de sobra para hacer unas compras, era la asistente ejecutiva y tenía que brindar su mejor imagen.
Tomó un taxi y fue a comprar ropa acorde a su nuevo cargo, por un instante las preocupaciones de Fiorella desaparecieron, pero en el fondo estaba aquello que no la dejaba dormir con tranquilidad, vengarse por la pérdida de su hijo y de las personas que le hicieron daño.
Al llegar a la entrada principal de la empresa Fiorella fue recibi