Donato y Fiorella regresaron a la villa, él estaba completamente furioso en contra de su familia, lo habían hecho a un lado una vez que no necesitaban de él.
Fiorella tomó su mano e hizo que se detuviera, con una leve sonrisa el rostro se aferró a su cintura.
—No tienes que preocuparte porque te hayan expulsado de tu familia, cuentas conmigo, siempre estaré a tu lado, nunca cuestionaré lo que hagas, te apoyaré en todo momento.
»Si ellos no te quieren a su lado, entonces ha llegado la hora de q