Luego de salir de la propiedad de la familia De Luca, Fiorella y Donato regresaron a la villa; por primera vez ella comprendió la manera de actuar de Donato.
Donato sirvió un vaso con licor, Fiorella se acercó, colocó la mano en su brazo y besó su mejilla, sin importar la clase de hombre que él fuera, lo único que ella deseaba era estar a su lado, y luchar de manera incansable por aquel amor que no era correspondido.
—Necesito ver a mis padres, quiero saber como sigue mi madre, espero tener tu