Narrado por Eryon
Corrí de regreso al castillo en forma de lobo, con mis betas detrás. El viaje al norte fue un éxito: sellamos acuerdos con dos aldeas, reforzamos vigilancia y dejamos claro que nadie cruza mis límites sin pagar el precio. Era lo que tenía que hacer.
Pero mientras más cerca estaba de casa, más me apretaba el pecho por una razón.
Mi Luna.
Apenas cruzamos los portones, varios omegas salen a recibirnos. Inclinan la cabeza, se apresuran a ofrecer agua, toallas, noticias pequeñas q