Narrado por Eryon
Me despierto con su aroma pegado a mi piel.
Luna fría, flores nocturnas… y debajo de eso, algo distinto. Algo nuevo. Como si la misma Selara hubiera aprendido a respirar por primera vez.
Mi brazo rodea su cintura sin que yo lo piense. La tengo contra mí, tibia, real. Y me golpea una certeza que me asusta más que cualquier enemigo:
Anoche fui feliz.
No “en paz”. No “tranquilo”.
Feliz.
Siento aún el peso de su boca en la mía, su respiración desordenada, la forma en que mi lobo s