Narrado por Myra
Mi habitación parece un campo de batalla de telas y colores.
Vestidos colgados por todas partes, algunos sobre la cama, otros sobre el sillón, y varios más extendidos por el suelo como víctimas de una guerra que no acabo de entender.
Brenna se mueve de un lado a otro con una emoción casi infantil, pero también con una presión silenciosa que me enferma el estómago: esta noche es el Baile Lunar, la celebración del aniversario de tres años del matrimonio entre la Luna y el Alfa.
Es decir…
el aniversario de bodas de Selara y Eryon.
De un matrimonio que no es mío.
De una historia que no viví.
—Mi Luna, pruebe este —dice Brenna, alzando un vestido plateado con bordados azules.
Me lo pongo.
Me queda bien. Demasiado bien.
Cada prenda parece hecha para una reina, no para una impostora aterrada.
Brenna entrecierra los ojos, piensa un poco y luego sonríe como si hubiese descubierto oro.
—¡Este! —exclama tomando un vestido negro con detalles lunares—. Este es perfecto. Y lo mejor