CAPÍTULO 19

Narrado por Myra

El olor a hierbas, alcohol y sangre seca me golpea en cuanto entro en la enfermería del castillo. Es distinto al hospital humano, pero a la vez… igual.

El lugar donde se decide quién se queda y quién se va.

—Mi Luna, vaya con cuidado —susurra Brenna a mi lado—. Aria no es precisamente la paciente más dócil.

Eso ya lo sé.

Cruzamos el pasillo hasta llegar a un cuarto donde la luz entra por una sola ventana. Aria está recostada en una cama baja, el rostro pálido, el cabello rubio atado en una coleta descuidada. Tiene el muslo vendado.

Cuando me ve en la entrada, sus ojos se endurecen instintivamente.

—¿Qué haces aquí? —espeta—. No necesito espectáculo.

No retrocedo.

—Vine a ver cómo estás —respondo, obligando a mi voz a sonar firme—. Me pareció lo mínimo, después de… bueno, de que casi te mueres.

Su ceja se alza con desprecio, pero hay algo distinto. Menos filo, más cansancio.

—Los médicos ya hicieron lo que tenían que hacer —dice—. No necesitas fingir preocupación.

Me
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App