Narrado por Myra
El mundo se vuelve ruido.
Agua, gritos, ramas, barro… todo mezclado en una masa caótica que no puedo procesar.
Y en medio de ese caos…
Eryon.
El tronco gigantesco está sobre su espalda.
Sus rodillas están hundidas en el fango.
Sus dientes apretados.
Sus músculos tensos como cuerdas a punto de romperse.
Y él me mira.
Como si yo estuviera en peligro.
Como si no le importara que ese árbol podría matarlo a él.
—¡Selara, transfórmate! —grita Aria, desesperada—. ¡Ayúdalo, imbécil