Los hermanos Miller se movían rápidamente por la habitación, empacando sus pertenencias personales en cajas y maletas. Linda, estaba con ellos, ayudando a clasificar y organizar todo, de igual modo empacando sus propias pertenencias. Linda, cuando los vió llegar a los tres con grandes sonrisas en sus rostros pensó que habían arreglado las diferencias con sus abuelos, jamás llegó a imaginar que ellos renunciarían a todo.
Pero inmensa fue su sorpresa al enterarse de que los patriarcas Miller los