47. Fantasmas de la hermandad.
Recuperar el liderazgo de la manada no es tan satisfactorio como debería ser. Antes, cuando me imaginaba este momento, me veía de pie frente a ellos, fuerte, indiscutible, con la certeza de que me seguirían sin cuestionamientos. Pero ahora todo es diferente. Ahora, en sus miradas no hay solo lealtad, sino duda. Temor. Y algo peor: desconfianza.
Sé lo que están esperando.
Rain se adelanta un paso, su expresión imperturbable, pero sus ojos calculadores me lo dicen todo. Me está probando. Está esp