46. Instintos cruzados.
Rita se inclinó ligeramente y presionó un beso suave sobre una de las marcas en mi pecho. Fue un gesto tan inesperado que mi cuerpo entero se tensó. Su aliento cálido contra mi piel, sus labios suaves, provocaron una chispa que se extendió por todo mi cuerpo.
—Rita… —murmuré, mi voz apenas audible.
Ella levantó la vista, sus ojos oscuros buscando los míos. Había algo en esa mirada, una mezcla de vulnerabilidad y desafío, que me desarmó por completo.
—No soy tan frágil como crees, Luke —dijo, co