105. Bajo la piel de la tierra.
El aire se partía como vidrio con cada impacto. Luke y Natan se movían con una velocidad inhumana, destrozando el suelo, arrancando árboles de raíz, como si la tierra ya no pudiera contener el odio que los habitaba. Pero había algo más en el bosque, un murmullo profundo, antiguo. Un canto de fondo, gutural y enfermizo, como si la tierra misma susurrara nombres prohibidos.
Rita retrocedía mientras intentaba mantener la vista en ellos. Cada vez que Luke era golpeado, su cuerpo sangraba vapor, no