Pasaron las horas y se hizo tarde, Kate bostezó –
Estás cansada, vamos a casa.
Está bien – Lucca miró a Ara –
Amor ¿quieres ir a casa o quieres seguir?, dime, haremos lo que tú digas.
A casa, estoy agotada – Lucca sonrió y besó sus labio – vamos pequeña. Bastien se acercó a Arthur –
Nosotros nos vamos está todo pagado, cuiden a las chicas los veo mañana a primera hora.
Sí señor. – Bastien levantó a Kate del asiento donde estaba dormitando, puso su chaleco sobre ella y salió llevándola en sus b