BASTIEN DE FILIPPI
Entré a la casa con el café en la mano y el teléfono en la otra, revisando unos correos que no paraban de llegar desde Italia. Había tenido una reunión eterna con mis socios y lo único que quería era sentarme un rato con Kate y ver a los niños. Sobre todo a Lucien y Addy, por las cámaras ví que salieron después de que me fui con Kate y no volvieron hasta ayer, por favor, a mí me van a hacer tonto, cuando ellos van yo pavimenté el camino.
Pero al entrar noté que algo estaba rar