No puedes salir con él.
NOAH
El día se había pasado entre compras innecesarias de Kiara, café y más compras, ya era tarde cuando volvíamos al departamento pero apenas abrí la puerta, supe que había alguien más adentro. Lo noté en el eco del silencio contenido, en ese tipo de energía que se cuela por los muros cuando alguien nuevo irrumpe tu espacio.
Entramos.
Kiara pasó a mi lado, con su bolso colgando del hombro y el vestido moviéndose al ritmo de su andar suave. Iba radiante. Natural. Sonriente. Y yo… al borde del