Amaneció y Kate estaba envuelta en los brazos de Bastien, besó su pecho, y acarició su espalda acurrucándose más en sus brazos. Miró a Bastien quien sonrió.
— Buen día princesa.
— Buenos días amor.
— ¿Dormiste bien?
— Sí, aunque no mucho, tengo un semental posesivo y celoso como esposo.
— te faltó hambriento por ti.
Kate sonrió y subió sobre él, lo miraba con devoción, pasó su dedo índice por todo el contorno de su rostro y su pulgar por sus labios, Bastien besó su dedo y sonrió.
— Eres muy her