ADELINE DE FILIPPI
Matteo me extendió la mano para sellar el acuerdo, y yo la estreché con una sonrisa cordial.
—Bienvenido oficialmente a Moretti Holdings, señor Russo —dije con voz firme.
Él me sostuvo la mano unos segundos más de lo necesario, con esa mirada intensa que comenzaba a incomodarme.
—Gracias, Addy. Sé que este proyecto será tan exitoso como tú, pero llámame Matteo, solo, Matteo
—Está bien Matteo. Esperemos que este proyecto sea exitoso como lo desea—respondí, deslizando mi mano d