ADELINE DE FILIPPI
Italia nos recibió con ese perfume a historia que solo este país puede ofrecer. Piedras antiguas, jardines escondidos entre murallas y esa luz dorada que parece dibujada por un artista. Bajamos del avión tomados de la mano, como si el mundo no pudiera tocarnos mientras estuviéramos juntos.
Lucien no dijo una palabra en el trayecto. Solo me miraba.
Como si quisiera asegurarse de que yo estaba bien.
Como si estuviera grabando cada segundo en su memoria.
Yo también lo hacía.
Las