Luna
Su cuerpo no me da tregua. Cada embestida es una orden que mi cuerpo obedece sin pensar, cada tirón de mi cabello es un recordatorio de que él está en control. Intento apoyarme mejor, pero me empuja de vuelta, manteniendo el peso sobre mí, dejándome vulnerable y completamente entregada. El calor de la habitación es casi insoportable, el sudor escurre por mi nuca, mezclándose con los hilos de cabello pegados a la piel. Él desliza la mano por mi cadera, firme, y aprieta como si quisiera sen