La noche había caído sobre Palermo cuando el coche que los llevaba de regreso al refugio avanzaba en silencio por la carretera iluminada apenas por los faros. Chiara mantenía la mirada fija en la ventana, observando cómo los reflejos de la ciudad quedaban atrás, hasta convertirse en un rastro lejano de luces titilantes. Palermo había removido demasiadas emociones, recuerdos que no esperaba enfrentar, y aunque no había pronunciado palabra, su silencio pesaba en el interior del vehículo como un m