La camioneta apareció en el camino de tierra cuando el sol empezaba a hundirse detrás de los árboles.
Antonia la vio desde la ventana de la cocina, mientras lavaba los platos del desayuno que había preparado para Leo. El niño estaba en la sala, construyendo una torre con bloques de madera que Noah había tallado meses atrás, antes de que ella perdiera la memoria, antes de que el mundo se volviera un laberinto de preguntas sin respuesta. Nael dormía en su cuna, con los brazos abiertos, los dedos