Maximiliano
Giro la cabeza de inmediato hacia la mujer que tengo a mi lado. Clara tiene los ojos completamente enrojecidos, empañados por una capa de lágrimas que se esfuerza por contener con una dignidad implacable. Observa a su hermano con el corazón en un hilo, consciente de que el niño está esperando su aprobación absoluta antes de permitirse ser un niño normal.
Ver esa escena me obliga a enfrentarme a una realidad brutal que me golpea con fuerza. Me doy cuenta de que esta chica, más que un