Maximiliano
Clara asiente con rapidez, visiblemente aliviada de poder salir de la oficina, y camina hacia la puerta, cerrándola detrás de ella.
En cuanto me quedo completamente solo, deslizo el dedo por la pantalla y me llevo el teléfono al oído.
—Jack. Espero que esta llamada tan temprano signifique que me tienes algo jodidamente sólido —hablo, con la voz cargada de una impaciencia peligrosa.
—Señor Roth —la voz del detective al otro lado de la línea suena distorsionada por la estática, pero