37. Lo que no estás diciendo
Maximiliano
El eco de la puerta del baño al cerrarse por completo me deja estático en medio del pasillo de la suite.
Escucho el sonido metálico del pestillo al girar desde el interior, un muro invisible que Clara Soler levanta entre los dos. Me quedo mirando la madera oscura durante unos segundos, con los puños hundidos en los bolsillos del pantalón, antes de dar media vuelta y caminar de regreso hacia el área de la cocina integral.
Me apoyo contra la barra de mármol, sintiendo que el aire de