— Será mejor que te divorcies, no perteneces a este mundo. — Dijo Helena con una sonrisa llena de veneno
El nudo de la garganta de Alexandra desapareció, Helena Duval la estaba retando, y eso era algo que a ella la motivaba a demostrarle a otras personas que podía hacerlo el doble.
— ¿Para que puedas seguir arrastrándote por mi marido? — Contestó Alexandra enarcando una ceja.
Instantáneamente se escuchó como muchos contuvieron la respiración. El rostro de Helena se transformó en uno lleno de