Los aplausos resonaban por toda la carpa, mientras que Alexandra y Gabriel sonreían al público, para luego salir directo a los camerinos.
— Dios, no me acostumbro a esto. — Alexandra se sacudió todo el cuerpo.
— Prometo que pronto acabará. — respondió Gabriel mientras que la abrazaba por la espalda y le daba pequeños besos en el cuello.
Alexandra llevó su mano derecha al cabello de Gabriel y lo acaricio.
— Estás muy cariñoso el día de hoy. —. Alexandra se mofo.
Alexandra arqueó una ceja, diver