28. SOMOS POBRES

ALESSIA:

Me quedé observando a la tía al percatarme de que en mi delirio al parecer llamaba a mi hermano. Su mirada era tan fija que miré hacia afuera por la ventana en mi intento por esquivar la suya. Extrañaba a mi hermano, es decir a toda mi familia, los extrañaba mucho.

Annette no insistió. Continuó arreglando un extraño bolso pareciendo normal. Su silencio me daba algo de tranquilidad, pero también hacía qu
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