Mundo de ficçãoIniciar sessãoLILIAN:
Rufo se detuvo para mirarme de frente y me abrazó de nuevo al ver que mis lágrimas corrían libremente. Cuando al fin me calmé un poco, siguió conmigo así avanzando.
—Solo te digo la verdad, lo conozco, es mi hermano. Cuando sienta que Alessia aprendió a valorar lo que tuvo hasta ahora, que haya crecido y se comporte como lo que es: una mujer de veintiún años y no una niña mimada de diez, solo enton






