Mundo ficciónIniciar sesiónALESSIA:
El estruendo de la risa de todos al escuchar a Marena hizo que se rompiera la aparente calma del aula. Pero eso era demasiado. No era una debilucha que le temía al acoso escolar.
—Mide tus palabras muchacha —dije poniéndome de pie en tono amenazante. Avancé hacia ella lista para abofetearla—. No te equivoques, no me conoces, tampoco te tenemos miedo. Tu padre será el alcalde, pero sin el apoyo del nuestro, no es nadie.&m






