La reunión estratégica en la sala principal comenzó a primera hora de la mañana. Alexey estaba sentado en su lugar habitual, con Vicente a su derecha y varios de los principales comandantes de la Bratva reunidos alrededor de la mesa.
—Los polacos han cruzado una línea. —dijo mi padre, su voz resonando con autoridad. —Este ataque no fue solo contra Dominika, fue contra todos nosotros.
Asentí, aunque su tono paternalista me hizo apretar los dientes.
—Tenemos identificadas dos rutas de suministro