Capitulo 15
¿Debo casarme con este Alfa?
El silencio se volvió menos denso, casi como si las palabras anteriores hubieran liberado algo que ambos llevábamos cargando. Erick respiraba mejor. Su pecho subía y bajaba de forma más constante, y la tensión en sus hombros comenzó a aflojarse.
—Ese hechizo… —dijo al fin, mirándome desde la cama, con los ojos entrecerrados, no por debilidad, sino por sospecha—. ¿Dónde lo aprendiste?
Mordí el interior de mi mejilla, dudando por un segundo si debía decírse