Al día siguiente, el sol se filtraba por los ventanales altos de la biblioteca. Me reuní con Seth, David y Lysandra en el centro del salón, rodeados de estanterías.
A unos metros, Lilia estaba sumergida en sus lecturas, me saludó de lejitos con un pequeño gesto de mano y yo le devolví la sonrisa.
—Aquí estamos —Seth rompió el silencio—. Lysandra, ya estamos perdiendo tiempo valioso. ¿Cómo se supone que Eloise despierte su poder de forma segura?
—Ya le he explicado cómo debe hacerlo —respond