—¿Qué se supone que me vas a demostrar? —preguntó Magnus, fingiendo un escalofrío dramático—. Uy, me das tanto miedo, Eloise. Mírate, sigues siendo pequeña y frágil. No tienes la suficiente fuerza para ganarle a un rey que ha sido impulsado por la magia de Morgana, la bruja más poderosa de todos los tiempos.
Ella me ha convertido en algo que tú ni siquiera puedes imaginar.
Mantuve mi postura, dejando que sus palabras resbalaran por mi piel como agua sucia. No iba a darle el placer de ver una