Narrado por Magnus.
Llegué finalmente a mi territorio, siendo escoltado por el silencio sepulcral de una tropa que evitaba encontrar mi mirada.
Sentía un dolor infernal que me subía por todo el brazo izquierdo, me recordaba la fuerza bruta de Seth. El frío de la noche parecía haberse filtrado en la médula de mis huesos fracturados.
—¡Llamen de inmediato al mejor sanador para el rey! ¡Muévanse! —exigió uno de los soldados, cuya voz temblorosa intentaba ocultar el pánico de haber presenciado m